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Posts Tagged ‘vegetariano’

Este es un plato estupendo para combatir los días de frío, además de ser sano, barato y fácil de preparar. Se llama así, papas en verbena, por el colorido de las verduras que acompañan a las patatas, como si de una fiesta se tratase.

 

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Los ingredientes que necesitaremos son:

  • patatas (al menos una mediana por persona)
  • cebolla (1 cebolla grande para cuatro comensales)
  • pimientos (medio verde y medio rojo)
  • tomates (dos o tres)
  • ajo
  • laurel
  • orégano
  • agua (al menos tiene que cubrir dos dedos por encima de los ingredientes).
  • aceite de oliva
  • sal

Sobre las cantidades prefiero no entrar muy en detalle porque yo suelo cocinar a ojo según el número de personas que seamos para comer y del apetito que tengan.

 

Preparación

Trocear la cebolla y los pimientos y pochar en una olla con un poco de aceite. Añadir un poco de sal para que se ablanden junto con la hoja de laurel. Pelar y trocear las patatas en cascos grandes, lavarlas e introducir en la olla. Rápidamente vertemos en la olla el ajo que ya tenemos troceado (con unos tres dientes es suficiente). Damos un par de vueltas y, a continuación, los tomates en dados. Ahora es el momento del agua, un poco más de sal y un puñadito de orégano.

En cuanto rompa a hervir el agua tapar la olla y dejar cocinar unos 15  o 20 minutos a fuego suave, dependiendo de la masa de la patata (si es una olla rápida se hará antes).

Destapar y servir.

 

Os doy un par de recomendaciones:

  1. Dejar reposar la comida un ratito antes de servirla para que los sabores se mezclen y reposen.
  2. Si lo preferís, podéis verter desde el principio todos los ingredientes en crudo en una olla con agua, pero no os olvidéis de añadir un chorrito de aceite de oliva.

¡Qué lo disfrutéis! 😉

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La añoranza de mi tierra empieza a hacer estragos en mí, y más ahora que se acerca la Semana Santa y sé que no podré disfrutar de sus pasos, de ese perfume entre incienso y azahar que embriaga los sentidos, del gentío en masa allá donde vayas, de la gastronomía de cuaresma, de los guadia civiles con chaquetones… Si, he dicho bien, querencia por los guardia civiles con chaquetones, tal y como mi padre lo llamaba cariñosamente durante mi infancia y que no era otra cosa más que garbanzos con acelgas.

 

 

El potaje de garbanzos con espinacas (o acelgas) es un platillo típico que especialmente podremos disfrutar durante el tiempo de cuaresma y Semana Santa. Recuerdo como mi madre o mi abuela solían cocinarlo el viernes de vigilia y os aseguro que es una esquisitez para el paladar. Este cocido admite diversidad en su receta básica, con patatas o sin ellas, con o sin bacalao, con o sin tomates, con pastilla de caldo o con sal… y así otro tipo de ingredientes. Lo importante no es el origen del plato, ni cuál receta es más original que otra, sino que en nuestra sea del agrado de nuestros comensales. Aclarado esto, la receta que yo cocino es la que se hacía en mi casa, la típica de mi tierra.

Ingredientes

  • Garbanzos
  • Espinacas o acelgas
  • Cebolla
  • Costrones de pan frito
  • Dientes de ajo
  • Comino
  • Pimentón
  • Laurel
  • Agua
  • Aceite
  • Sal

Preparación

Con los garbanzos en agua con sal desde el día anterior, ponemos a hervir agua en una olla -si se nos olvidó hacerlo o tenemos prisa podemos utilizar un bote de garbanzos ya cocidos-. Cuando hierva ponemos a cocer los garbanzos crudos hasta que se ablanden (unos 20  minutos) con una hoja de laurel, un poco de sal y aceite. A continuación agregamos la cebolla pelada y troceada, y dejamos cocer unos minutos más hasta que se vuelva transparente. Si los garbanzos son de bote los ponemos en agua caliente desde el principio con la cebolla, el poco de sal (o la pastilla de caldo) y el aceite unos minutos. Mientras, confitamos los dientes de ajo y reservamos en un mortero; freimos el pan del día anterior para hacer los costrones y los incorporamos al mortero junto con el ajo. Añadimos una pizca de sal y comino (cuidado porque es una especia muy invasiva. ¡Ojo! La cantidad varia en función de que lo utilicemos molido o en grano) Para dos personas la cantidad puede ser media cucharadita larga, aunque depende del paladar. Majamos los ingredientes hasta conseguir una pasta y la agregamos a la olla. A continuación, apartamos la sartén del fuego y en ese mismo aceite donde hemos frito los ajos y el pan incorporamos una cucharadita de pimentón dulce o agridulce. Refreir escasos segundos sin dejar que se nos queme y tome ese color oscuro -para ellos el aceite no puede estar muy caliente-, y agregar inmediatamente a la olla. Limpiar la sartén con un poco de agua para aprovechar toda la especia, correjir de sal, remover y tapar. Dejar cocer al menos durante 20 minutos a fuego suave.

En cuanto a la cantidad de agua, varía en relación con el gusto del cocinero y los comensales, pero al menos debe de cubrir un par de dedos por encima todos los ingredientes. 

 

 

El resultado es fantástico, pero se vuelve espectacular si una vez cocinado se deja reposar unas horas antes de servir. ¡Buen provecho!

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Esta receta tan típica de la gastronomía gaditana ha sido nuestro menú de hoy. Generalmente evito cocinar en verano cualquier plato invernal que requiera el uso de una olla a presión y, si es un potaje, más todavía. Sin embargo, ante el dolor de tripa de mi hermano, la situación obligaba a ello. Decir que las papas en blanco es un plato muy socorrido cuando se hace necesario seguir una dieta blanda, además de ser muy económico y fácil de hacer.

 

Ingredientes para 4 personas

4 patatas  de tamaño medio grandes

1 cebolla

Media cabeza de ajo

1 hoja de laurel

Perejil

Agua

Sal

Aceite de oliva de 0’4º

 

Preparación

Ponemos la olla al fuego con un poco de aceite de oliva y añadimos la cebolla previamente picada junto a la hoja de laurel. No olvidemos el poquito de sal para que se ablande antes. Cuando vemos que empieza a dorarse agregamos el ajo picado. Damos unas vueltas y a cotinuación echamos las patatas que ya tenemos peladas, lavadas y chascadas; sazonamos un poquito. La patata de por sí es muy sosa, pero siempre es mejor no salar en demasía y rectificar de sal al final. Dejamos que se reogue unos minutos, moviendo de vez en cuando. ¡Ojo! El ajo nunca debe quemarse  o nos amargará y arruinará todo el plato. Llegados a este punto vertemos el agua calentita (hasta que cubra las patatas) y esperamos a que hierva antes de incorporar el perejil picado y cerrar la olla. El fuego estará fuerte hasta que suene la pesa o el piloto de la olla rápida por donde sale el vapor termine de subir. Justo en ese momento bajamos el fuego a temperatura suave.

¿Cuánto tiempo? Cada uno conoce su olla a presión y, en caso de duda, lo mejor es seguir las intrucciones del fabricante. De todas formas, en una olla exprés (de las antiguas de pesa), necesitará unos 15 o 20 minutos. Una olla rápida es suficiente con unos 7 o 10 minutos. En caso de utilizar una olla super rápida, creo que el tiempo está entre 3 y 5 minutos. Sin embargo, insisito en que sois vosotros mismos quienes mejor conocéis la intensidad del fuego de vuestra cocina (dependiendo densi es de gas o vitrocerámica, o incluso si prescindís de ella y cocináis con Thermomix) y del tiempo requerido.

A los principiantes os recuerdo que, una vez cerrada, la olla no se puede abrir hasta que la presión se haya ido tras apagarla. Es decir, que ya no quede vapor en su interior. Esto lo sabremos porque la pesa ha dejado de girar y por ella no sale vapor.

En mi opinión, la mejor forma de enriquecer esta receta es coronándola con un huevo frito encima. Para chuparse los dedos…

¿Conocíais este plato? ¿Hacéis alguna variación en la receta? 

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